Obsesionado por Marcelo Tinelli. Así se lo vio a Ricardo Fort en el debut de su programa, casi como una figura despechada. De las tres horas de Fort Night Show (a las 21, por América) -más La previa, de 30 minutos-, la primera estuvo matizada por las chicanas que le dedicó al conductor de ShowMatch: desde el clip de apertura, similar al que marcó hace dos semanas el regreso del ciclo de El Trece (sólo que en este video Fort decía por teléfono ‘¿Pensaste que me había dormido? No te preocupes, yo no me quedo dormido’, y en el otro, Tinelli jugaba a que se había quedado dormido viendo televisión), al Buenas noches, América que gritó de movida, en clara provocación al saludo histórico de Tinelli. Y ahí nomás, en una suerte de monólogo cantado, le regaló eso de ‘Qué ganas de no verte nunca más’.
También comparó a sus bailarinas con las de ShowMatch, sus trajes con los que ahora usa Tinelli y así. Todo parecía servirle de disparador para la curiosa y desmedida comparación. Con lujos de detalles contó, por ejemplo, cómo pasó de ser convocado por Tinelli para bailar y, al año siguiente, para ser jurado. Ya afuera del gran éxito de la TV, empezó a construir su programa sobre viejas cenizas.
Más allá de esas pinceladas de supuesta rivalidad, se decidió a abrir las puertas del Fort Night..., un magazine que prometió más de lo que dio, algo que suele pasar en los debuts.
Con Stefanía Xipolitaquis en un móvil con juegos desde Tigre y otras mujeres en roles no muy claros en el arranque (como Erika Mitdank, Vanesa Carbone y Dominique Pestaña), el staff del ciclo se completó con Marina Calabró (coconductora), Facundo Ventura (que, como su padre, Luis, presenta chimentos) y Lio Pecoraro. Y hay un grupo de seis asistentes musculosos, tipo Susanos.
El ciclo se propone mostrar las facetas de Fort como anfitrión, conductor, entrevistador (la primera invitada fue Moria Casán) y, básicamente, como cantante, acompañado por la banda que comanda Roberto Antier.
El rating, con picos de 10,2 puntos -una muy buena cifra para América (ver El rating)-, estuvo de su lado. Queda esperar que, con el correr de las emisiones, el programa encuentre su propia identidad.«